MÁS Y MÁS CENTRALIZACIÓN

MÁS Y MÁS CENTRALIZACIÓN

Amylkar D. Acosta Medina

Miembro de Número de la ACCE, Bogotá, diciembre 4 de 2012, www.amylkaracosta.net

SE VIOLA LA CARTA

Ya habíamos alertado sobre el nuevo atentado en contra de la descentralización y la autonomía de las entidades territoriales consagrada en la Constitución Política[1] que se estaba fraguando entre bastidores por parte del Gobierno y su bancada en el Congreso de la República[2]. En efecto, fue aprobado en primera vuelta del proyecto de ley 130 Senado y 158 Cámara de Representantes el esperpento a través del cual se dispone que “los proyectos de inversión susceptibles de financiación por los fondos de Desarrollo Regional (FDR) y del Fondo de Ciencia, Tecnología e Innovación (FCTI), para su aprobación deberán contar con el voto positivo del Gobierno Nacional…Así mismo…los proyectos susceptibles de financiación con cargo al 60% del Fondo de Compensación Regional (FCR) deberán contar con el voto positivo del Gobierno Nacional[3]. Sólo le resta su aprobación en las plenarias de Senado y Cámara de Representantes a este engendro.

Cuando nos atrevimos a plantear que con el nuevo Sistema General de Regalías (SGR) el Gobierno central había quedado con la sartén por el mango, no lo decíamos a humo de paja, dado que a través del DNP además de tener la Secretaría del óprgano Rector del SGR, la administración del Banco de proyectos y la viabilización de los mismos y, como si fuera poco quedó también en sus manos el Sistema de Monitoreo, Vigilancia, Control y Evaluación (SMVCE) de la ejecución de los recursos de los fondos que hacen parte del mismo, con poder sancionatorio. Pero, ahora, no contento con ello, pretenden que los delegados del Gobierno central en los órganos colegiados de administración y decisión (OCAD) tengan poder de veto.

Pero, bien se ha dicho que una mala causa empeora cuando se la trata de defender. Afirmó el Ministro de Hacienda Mauricio Cárdenas, sin ambages, que si la ley es aprobada por el Congreso “no se podrá aprobar un proyecto sin el visto bueno del gobierno Nacional en los OCAD[4]. Y se apresura a aclarar que “no se trata de centralismo, se trata de consensuarSe requiere que el Gobierno esté de acuerdo[5]. Al paso que vamos terminarán dándole la razón al ex ministro Rudolf Hommes, quien sostiene con todo el desparpajo del que es capaz que “el control central fortalece la descentralización[6]. Según el Ministro Cárdenas con esta medida se busca que los recursos provenientes de las regalías no se despilfarren, que no se vuelva a financiar con ellos piscinas con olas[7]. Este fue el mismo caballito de batalla sobre el cual cabalgó el Gobierno para arrebatarle las regalías a los departamentos y municipios productores y portuarios que las venían recibiendo en forma directa, ahora se trata de quitarle su manejo a todos los departamentos y municipios del país a los cuales se les asignó a través de subcuentas en los distintos fondos la mermelada esparcida por el ex ministro Echeverri “en toda la tostada nacional”. A todas estas, en dónde quedó su promesa de que él podía “escribir sobre una piedra que no se van a centralizar las regalías”[8]?. La misma que exhibió ante los periodistas a su salida de la plenaria del Senado de la República después que obtuvo la aprobación de la Ley 1530 de 2012, reglamentaria del Acto legislativo 05 de 2011.

EL MANIQUEISMO

El mensaje implícito en la declaración del Ministro Cárdenas es que si se deja en manos de sus verdaderos titulares los recursos del SGR el poder de decisión sobre la destinación de los mismos hay un alto riesgo de corrupción, no así si es el Gobierno central el que se impone a la hora de determinar la viabilidad de los proyectos susceptibles de financiar con tales recursos. Cabe preguntarse en dónde queda el voto programático y el cumplimiento del mismo por parte de gobernadores y alcaldes que fueron elegidos para honrar su cumplimiento[9]. Esta actitud maniquea por parte del Gobierno central olvida sórdidos episodios por parte del DNP cuando tuvo en sus manos el manejo del Fondo Nacional de Regalías (FNR).

Se habla mucho de las piscinas con olas, pero como en casa de ahorcado no se menciona la soga se le pone sordina al escandalo que rodeó el giro por parte del FNR a la Alcaldía de Valledupar con destino a la construcción del Parque de la Leyenda Vallenata. Fueron $15.000 millones que se desviaron en su destinación para fines ajenos a los prescritos por la Constitución y la Ley; de estos recursos todavía andan embolatados más de $1.360 millones que nunca se ejecutaron. El protagonista de este embrollo judicial es nada menos que el DNP. Casos como este, en donde los malos manejos involucran a funcionarios del Gobierno central, abundan como la verdolaga. Ello me ha llevado a aseverar, sin lugar a equivocarme, que en este país hasta la corrupción está centralizada. Me temo que el poder de veto del Gobierno en los OCAD se convierta en un medio de domesticación del Congreso por parte del ejecutivo y los recursos del SGR terminen convertidos en los execrados cupos indicativos, modalidad criolla del anglosajón barril de los puercos, fuente del clientelismo y de la corrupción, que vino a reemplazar los tristemente célebres auxilios parlamentarios.

EL EXTRAÑO MUNDO DE SUBUSO

Pero, mientras esto ocurría en el penumbroso Capitolio Nacional, desde Paris llegaba a los medios un despacho de prensa dando cuenta del gran anuncio que hizo el Director del DNP Mauricio Sanramaría ante la Organización para la cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Según él “debido al nuevo Sistema General de Regalías, el Índice Gini (que mide la desigualdad) cayó 53 puntos (¡!), lo que beneficia a los municipios más pobres”[10]. Este es un verdadero prodigio, pues con el sólo anuncio de la inversión de los $6 billones presupuestados para este año, la desigualdad interregional desaparecio como por arte de birlibirloque, se espantó. A estas alturas, cuando el año está tocando a su fin es cuando se están aprobando los primeros proyectos en volandas a través de los OCAD, que han resultado paquidermos y remolones. Pero, una cosa es que se aprueben esos proyectos y otra cosa es la ejecución de los mismos, por lo que nos atrevemos a decir que aún no se ha girado un solo peso y ya bajó la desigualdad dramáticamente. Ello no deja de ser una ironía en momentos en que el Gobierno central, de un manotazo, les quita el control y manejo a las entidades territoriales tales recursos, que por ministerio de la propia Constitución les pertenece. Ciertamente estamos en el extraño mundo de subuso regido por el Gobierno de los anuncios.

 

Bogotá, diciembre 4 de 2012

www.amylkaracosta.net



[1] Constitución Política. Artículo 1º

[2] Amylkar D. Acosta M. Del voto preferente. Noviembre, 18 de 2012

[3] Texto aprobado en primer debate por las comisiones económicas conjuntas terceras y cuartas del Senado de la República y la cámara de Representantes, del Proyecto de ley 130 Senado y 158 Cámara de Representantes. Artículo 31

[4] RCN – Radio. Diciembre, 3 de 2012

[5] El Nuevo Siglo. Diciembre, 4 de 2012

[6] El Tiempo. Agosto, 4 de 2006

[7] Caracol – Radio. Diciembre 4 de 2012

[8] El Nuevo Siglo. Noviembre, 15 de 2011

[9] Ley 131 de 1994

[10]GCRP. Paris, diciembre 3 de 2012

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