Los dueños de la chequera pública

Los dueños de la chequera pública

Siendo nuestro país uno de los mas desiguales del planeta, ¿es aceptable que de dineros públicos se haga multimillonario préstamo al hombre más rico del país y más grande banquero? ¿Es aceptable que sean empresas privadas, como las EPS, que no arriesgan un solo centavo de su bolsillo, las que decidan en qué se gastan los billonarios recursos públicos de la salud? Pues no. Pero de malas, en Colombia los dueños de lo público son los privados.¡Y qué!

Se le vendió a la nación la idea de que las obras públicas de 4G se llevarían a cabo con los recursos propios de los constructores y que, una vez terminadas, se les devolvería la inversión con el usufructo de la obra. Pero no hay tal. De dineros públicos provenientes de la venta de Isagén se otorgó un préstamo de $400.000 millones a una empresa de la Organización Luis Carlos Sarmiento Angulo, el banquero mas importante de la nación y quien, parece, no consiguió a nadie más que le financiara la obra Chirajara-Villavicencio.

Otra curiosidad de este crédito, que arriesga recursos de los colombianos, es que se aprobó dos semanas después de haberse desplomado el puente de Chirajara por errores humanos y cuya responsabilidad también está en manos del hombre más rico del país. ¿No se tuvo en cuenta el riesgo reputacional del deudor en este caso? ¿No aprendieron del crédito del Banco Agrario a los corruptos de Odebrecht en el consorcio Navelena?

De otro lado, acaba de adjudicarse un multimillonario contrato a la Unión Temporal Auditores en Salud para que vigile los $45 billones que maneja el Adres, a pesar de haberse advertido con antelación de la existencia de conflictos de intereses en que incurría uno de sus consorciados, la empresa Haggen Audit Ltda., que además fue sancionada por la Secretaría Distrital de Salud.

Auditar debidamente los recursos del Adres es clave, pues esta entidad pública ejecuta los pagos a hospitales y clínicas por orden de las EPS. Como son las EPS las que mandan sobre estos recursos públicos, se tiene el riesgo de que estas empresas privadas desvíen hacia los bolsillos de sus propios socios dineros de los colombianos, como se ha detallado en esta columna. ¿Quién podrá defender lo público?

Tomado de: El Espectador

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