La salud, en punto de quiebre

La salud, en punto de quiebre

Después del colapso de Saludcoop y su traslado a la inviable Cafesalud, este gobierno vendió el cuento de que Medimás sería la solución, pero no fue así. Y aunque gasten millonadas en publirreportajes en medios de comunicación parcializados, el sol no se tapa con un dedo.

Consolidando contablemente las 36 EPS actuales, se observa un déficit patrimonial de $6 billones, donde sólo ocho EPS cumplen con la solvencia financiera requerida y las restantes operan en causal de disolución. Ante esta crisis de respaldo del sistema de aseguramiento en salud, la Superintendencia sólo otorga plazos recurrentes y prorroga como medida “preventiva” la vigilancia especial, como en el caso de Cruz Blanca EPS desde hace seis años y el de Coomeva EPS desde hace dos años. Ya Medimás también entró en esta maniobra mediática pero inútil y que sólo significa más tiempo para que intereses particulares sigan “usurpando” los recursos públicos del sistema de salud.

Si se hiciera un paralelo con el sistema bancario, ya el Gobierno debería haber intervenido directamente a estas empresas privadas que intermedian recursos públicos, tal y como lo pidieron con sólida argumentación la semana pasada la Procuraduría y la Contraloría.

El artículo 247 del Código Penal tiene como circunstancia de agravación punitiva cuando la conducta de estafa tiene relación con el Sistema General de Seguridad Social Integral, y ya son varias las conductas de esta índole, descritas en esta columna, que se han puesto a consideración de la Fiscalía por la irregular venta de Cafesalud y el posterior desempeño de Medimás, cuyo padre “intelectual” ha sido este gobierno.

Muy bueno que el ministro de Salud haya logrado racionalizar los costos de medicamentos, algo que Donald Trump también ha trabajado en EE. UU., pero el desfalco sigue. Por lo anterior, no es responsable, con los $45 billones que al año se entregan a las EPS, pedir “otra mirada prudente” a los entes de control, dilatando la intervención forzosa de Medimás. Lo mismo se hizo con Saludcoop por iguales irregularidades.

Si el nuevo Gobierno del presidente Iván Duque no toma inmediatas medidas de quiebre en esta delicada materia, la olla de presión le explotará más duro, no sólo en materia fiscal sino en materia penal, pues las maniobras financieras, contables y contractuales de varias EPS rayan en el delito.

Tomado de: El Espectador

About The Author

Related posts