Miércoles, agosto 16, 2017

Mujeres del país, con el desempleo urbano más alto de la región

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El Tiempo 7 de junio de 2016

Experto dice que Colombia no sabe qué ocurre en el mercado laboral de sus zonas rurales.

Las mujeres colombianas aparecen con la tasa de desocupación urbana más alta entre 15 países de América Latina, con el 12 por ciento.

En esos indicadores, solo Costa Rica se encuentra cerca del registro del país, con un 11,3 por ciento, y un poco más lejos están República Dominicana y Brasil con 9,8 y 9,5 por ciento, respectivamente.

En lo que hace referencia al desempleo rural, la población femenina de Colombia ocupa el tercer puesto, al registrar 9,4 por ciento, apenas superada por Costa Rica, que presenta el porcentaje más alto de los países de la región estudiados, con el 14,4 por ciento, y Chile, que se ubica en la segunda posición con el 10,7 por ciento.

Así lo revela el más reciente informe ‘Coyuntura Laboral en América Latina y el Caribe’, publicación semestral elaborada por la División de Desarrollo Económico de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y la Oficina para el Cono Sur de América Latina de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

De acuerdo con Juan Carlos Guataquí, del Observatorio Laboral de la Universidad del Rosario, Colombia realmente no sabe qué está ocurriendo en el mercado laboral de sus zonas rurales, y además las encuestas de hogares no detectan esta dinámica.

También dice que para el país resulta llamativa la relativa estabilidad de la participación laboral rural en comparación a la creciente participación urbana.

“Ante una tasa de ocupación creciente en las zonas urbanas, una no tan dinámica en las zonas rurales y un desempleo rural que no se redujo tanto,todo apunta a un hecho muy claro: migración o desplazamiento forzado del campo a la ciudad”, dijo Guataquí.

Y aclaró que usa las dos expresiones porque el periodo de análisis es tan amplio (2005-2014) que no se puede negar que el desplazamiento forzado y la migración económica influyeron en los resultados comparativos entre el mercado laboral urbano y el rural.

Por su parte, Jaime Tenjo, experto en temas laborales, señala que Colombia tiene las tasas de desempleo más altas de la región, aun en épocas de bajo desempleo como las del año pasado, y que esto se debe a muchos factores, algunos de los cuales son estructurales, y que afectan tanto a hombres como a mujeres.

“El que las mujeres tengan una de las tasas de desempleo más altas no dice mucho porque los hombres también. Hay que mirar el funcionamiento del mercado laboral, los costos laborales, el tipo de desarrollo que hemos tenido recientemente (basado en la explotación de recursos naturales que no ayuda mucho a la generación de empleo), etc.”, afirmó Tenjo.

Adicionalmente, Juan Carlos Guataquí considera que la política laboral en Colombia no tiene un enfoque integral y que el Ministerio del Trabajo ha fracasado clara y evidentemente en su papel de coordinador de dicha política.

“Cuando hablo de integralidad me refiero a la importancia de combinar la asistencia social de entidades como Prosperidad Social con la pertinencia laboral de educación superior que deben buscar el Icfes y el Ministerio de Educación, y la política económica rural del Ministerio de Agricultura, y de competitividad de Colciencias y del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo”, dijo el experto.

Por eso, para Guataquí, falta un enfoque proactivo de género a la política pública: orientar a las beneficiarias de ‘Ser Pilo Paga’ a ingresar a programas intensivos en tecnología o de mayor pertinencia y mejores remuneraciones, y reorientar la política rural a potenciar a las mujeres.

Tiempos de búsqueda

Jaime Tenjo reconoce que la brecha en desempleo entre hombres y mujeres en Colombia es grande e importante (puede ser de cuatro puntos porcentuales, dependiendo de la encuesta), y que esto se debe en gran medida a que los procesos de búsqueda de empleo son mucho más largos para las mujeres que para los hombres (calculan que en promedio les toma a las mujeres 9 meses conseguir empleo, y a los hombres, solo 7).

Tenjo explica que esto ocurre porque muchas mujeres tienen que combinar el rol de trabajadoras con el de responsables del cuidado del hogar, de los niños, etcétera, lo que hace que tengan que buscar trabajos que les faciliten los dos roles (con horarios más flexibles, trabajos más cercanos del hogar, entre otros).

“La existencia de menores en el hogar afecta mucho esta situación –añadió Tenjo–. Las mujeres que viven en hogares con menores de dos años de edad tienen tasas de desempleo que son cinco puntos mayores que las mujeres en hogares sin niños de esa edad; sin embargo, en el caso de los hombres es diferente, pues en los hogares con menores de dos años las tasas de desempleo masculino son menores que en hogares sin hijos pequeños. Esto muestra la diferencia de roles sociales y cómo afecta el mercado laboral”.

La dificultad de movilización en la ciudad también contribuye al problema, pues, dice Tenjo, hace que algunas mujeres no puedan aceptar trabajos lejos de sus hogares porque toma demasiado tiempo ir y volver. Bogotá es uno de los peores casos y una mejora radical en los sistemas de transporte podría ayudar.

ALEJANDRO RAMÍREZ PEÑA
Redacción Economía y Negocios

 

“Tomado de El Tiempo, Colombia”

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