(El Espectador) Pese a buenos resultados, ¿qué datos de las cifras de pobreza aún preocupan?

(El Espectador) Pese a buenos resultados, ¿qué datos de las cifras de pobreza aún preocupan?

En ocho años, 4,3 millones de personas superaron la pobreza con base en sus ingresos. Sin embargo, según el último reporte, la situación de los ciudadanos con títulos universitarios no mejora y los hogares liderados por mujeres siguen siendo más pobres que cuando hay un hombre a la cabeza. Por otro lado, para Bogotá no se calculó el índice de pobreza con base en múltiples dimensiones.

En 2017, la pobreza en Colombia se redujo, luego de que el año anterior se hubiera visto un aumento en la pobreza monetaria, aquella que tiene en cuenta los ingresos de los hogares. Según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), en 2017 la cifra cayó 1,1 puntos, hasta el 26,9 %. Para calcularla, la entidad tomó como base un ingreso mínimo de $250.620. Si un hogar de cuatro personas recibió menos de $1 millón al mes, fue considerado pobre.

Las mayores incidencias de la pobreza monetaria se presentaron en las ciudades de Quibdó (47,9 %), Riohacha (46,9 %) y Florencia (33,7 %).

Por otro lado, la pobreza monetaria extrema pasó de 8,5 % a 7,4 %. Según la línea de pobreza del DANE, una familia con cuatro miembros fue considerada pobre extrema si obtuvo menos de $465.320 mensuales. Quibdó (17,7 %), Riohacha, (15,1 %) y Popayán (8,1 %) tuvieron las mayores tasas en esa medición.

Asimismo, se redujo la cifra que da cuenta de las condiciones de la niñez y la juventud y del acceso de los colombianos a vivienda, salud, educación y trabajo (conocida como Índice de Pobreza Multidimensional o IPM). Pasó de 17,8 % a 17 % entre 2016 y 2017. Es decir, actualmente 17 de cada 100 colombianos son considerados pobres con base en los criterios mencionados.

Según Mauricio Perfetti, director del DANE, entre las privaciones que presentaron la mejoría más significativa para el IPM están el bajo logro educativo, el hacinamiento crítico y el analfabetismo. (Lea: Sabina Alkire, coautora del IPM que aplica Colombia, opina sobre la lucha contra la pobreza en el país).

Roberto Angulo, socio fundador de la firma Inclusión, apuntó que, no obstante, el ritmo de reducción del IPM se desaceleró. La cifra venía cayendo alrededor de dos puntos porcentuales año a año, pero, en esta ocasión, sólo lo hizo en 0,8. Eso podría ser diciente, según él, de un impacto en la política social del recorte presupuestal.

En cuanto a desigualdad, que se mide de 0 a 1, el coeficiente de Gini estuvo en 0,508, frente a 0,517 de 2016 (mientras más cerca esté de 1, hay mayor desigualdad).

Para Angulo, “la gran noticia es que se recupera la senda de caída en todos los indicadores a nivel nacional”. Agregó que otro aspecto para destacar es que “el mejor desempeño en todos los indicadores fue en la zona rural”.

Según el ministro de Agricultura, Juan Guillermo Zuluaga, el fin del conflicto con las Farc ha contribuido a que los resultados del sector rural y agropecuario, no sólo en cuanto a pobreza, sino en producción y generación de empleo, se destaquen. En 2017, resaltó Zuluaga, en el campo salieron de la pobreza 261.000 personas.

Por otro lado, el experto de Inclusión hizo una crítica a la metodología en esta medición, pues “el DANE recortó la muestra y nos quedamos sin el dato de pobreza multidimensional para Bogotá”, cuyo IPM entre 2015 y 2016 subió de 4,7 % a 5,9 %. “Eso no invalida los datos publicados, pero sí lamento que no haya dato de Bogotá. Es delicado, porque la capital se había estancado en IPM y en este momento el alcalde no sabe si se recuperó o no”.

Mario Valencia, director del Centro de Estudios del Trabajo (Cedetrabajo), resaltó que es preocupante que “la pobreza monetaria y la pobreza monetaria extrema vienen aumentando en personas que tienen universidad o posgrado, (tasas) que hoy se ubican en 6,5 % y 1,7 % respectivamente”. En 2016 esos números se encontraban en 5,7 % y 1,6 %. “La pobreza monetaria y la extrema siguen afectando más a las mujeres que a los hombres: en la monetaria, la brecha es de 4,2 puntos y en la extrema es dos puntos”, apuntó Valencia.

Además, según Cedetrabajo, la línea de pobreza definida por el DANE no alcanza para cubrir los gastos familiares. El Centro afirma que cálculos que ha hecho con base en datos del mismo DANE dicen que la canasta básica en Colombia ronda los $1,35 millones para una familia de cuatro personas. Justo el miércoles de esta semana, el Departamento Nacional de Estadística reveló los resultados de la encuesta de calidad de vida, en la que 34 % de los hogares consultados afirmó que sus ingresos no alcanzan para cubrir lo mínimo.

Angulo, quien coordinó el diseño de la medición de pobreza monetaria que se hizo entre 2008 y 2011, explicó que los datos subjetivos (como los de la encuesta) no son validadores de una medición objetiva, como la de pobreza, sino que deben verse en simultáneo. Sostuvo que puede ocurrir que conforme las personas entran a la clase media sus gastos cambien y por tanto sean más exigentes o aspiren a más.

“Si a uno le preguntan si el sueldo le alcanza, podrá decir que no”, a pesar de que el dato objetivo de la pobreza siga disminuyendo. Resaltó que la línea de pobreza colombiana está por encima de la de otros países de América Latina o entidades como el Banco Mundial (que calcula la canasta básica en US$1,9 diarios), y que de todos modos es un cálculo que debe revisarse cada 10 años.

Las de este jueves fueron las últimas cifras de pobreza y desigualdad del gobierno de Juan Manuel Santos. El presidente resaltó que, en total, desde 2010, 5,4 millones de personas superaron la pobreza multidimensional, 4,3 millones la monetaria y 2,3 millones de personas abandonaron la pobreza extrema.

Tomado de: El Espectador

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