Y Colombia no repuntó

Y Colombia no repuntó

No hay un solo texto de economía, ni un solo modelo matemático que pueda pronosticar resultados diferentes a los muy lamentables del 2017, si se hace lo que hace Colombia.

¿Han notado el optimismo desbordado del ministro Mauricio Cárdenas cuando comienza cada año, en contraste con su pesimismo cuando se negocia el salario mínimo en diciembre? No es extraño, es su naturaleza: la de la astucia.

Que Santos gobernó para hacer felices a las transnacionales y a los organismos internacionales no es una ocurrencia. Sin embargo, es preocupante el estado económico y social del país. Porque un buen desempeño económico no se logra con discursos de superación personal, sino con resultados. En 2017 Cárdenas se inventó Colombia Repunta y afirmó: “la economía vuelve a crecer más rápidamente, la inflación desciende, es decir, un año con una proyección mejor en el 2017…Empiezan las expectativas favorables, de confianza, optimismo”. Después agregó: “nuestro país está en una transición hacia una Nueva Economía basada en la industria, el agro y el turismo”.

¿Cuáles fueron las medidas de política económica que acompañaron este optimismo? i) reforma tributaria regresiva en 2016 que asaltó la capacidad adquisitiva de los hogares, ii) profundización de acuerdos económicos internacionales lesivos a la producción y al empleo, iii) disminución de aranceles a los productos importados, iv) presupuesto público destinado a la mermelada, v) dependencia de la extracción de recursos naturales, vi) aumento del endeudamiento externo y vii) agresión contra el ahorro nacional. Sin contar los impactos económicos y sociales de la corrupción. No hay un solo texto de economía, ni un solo modelo matemático que pueda pronosticar resultados diferentes, si se hace lo que hace Colombia. El déficit fiscal más el de cuenta corriente fue 7,8 % del PIB en 2017. La industria manufacturera cayó 0,7 % entre enero a noviembre de 2017, el desempleo se ubicó en 9,4 % en el mismo periodo, el comercio minorista cayó 0,2 % a octubre, la inversión extranjera cayó 3,1 % a septiembre, la moratoria de los hogares creció 39 % a octubre, la confianza de los hogares completó 24 meses seguidos en terreno negativo y Colombia volvió a ser el octavo país más desigual del planeta.  Y todavía hay algunos candidatos que no se sonrojan al decir que si se cambia la orientación “hará inviable a Colombia como Nación”. ¿Más?

Que 2018 va a ser un mejor año que el anterior está por verse. Si son los mismos con las mismas, haciendo MAL de lo mismo, no es posible esperar resultados positivos. Por eso la economía es una ciencia, pero manejada en Colombia por charlatanes.

Mario Alejandro Valencia, vocero de la Red por la Justicia Tributaria, Director nacional de Cedetrabajo. Profesor CESA y U. Central. Autor libro La Industria (Aurora, 2016).

Y Colombia no repuntó

About The Author

Related posts