Sábado, octubre 21, 2017

A impulsar la industria

A impulsar la industria

Por: Camilo Díaz.

En medio de la coyuntura de crecimiento menor al esperado, y con la construcción de vivienda en desaceleración, hay que buscar darle impulso a la industria para reactivar la economía, y crear nuevos empleos formales.

Finalizando el primer mes del segundo semestre empieza a conocerse como será el arranque del que se supone es el segmento más dinámico del año, puesto que hay menor número de festivos, y la temporada navideña acelera el consumo de los hogares y la inversión de las empresas para atender la demanda estacional de fin de año.

La última encuesta aplicada por Fenalco y la Andi a comerciantes e industriales muestra que las expectativas de ambos han disminuido, en contraste con la confianza de los consumidores que repuntó durante junio. El bajo optimismo se debe al mal desempeño que tuvieron las ventas durante la primera parte del año, según los comerciantes los efectos del aumento del IVA al 19% todavía no se han difuminado en los consumidores. Mientras que la industria se contrajo 1,3% durante lo que va corrido del año, – el sector de confecciones se redujo 8%- evidenciando el vínculo entre la diezmada confianza de los consumidores, el IVA, y la industria. Sin duda es un mal dato para los industriales, y vuelve a mostrar que es necesario aplicar otras estrategias de política industrial para impulsar la manufactura nacional.

A su vez, el sector de la construcción está mostrando signos de agotamiento, en mayo de este año el área total aprobada para construcción se redujo 21,7% a pesar de que siguen vigentes algunos mecanismos para la adquisición de vivienda con tasas de interés subsidiadas, no obstante, es incierto que en el futuro el Estado pueda mantener esos estímulos, ya que el cumplimiento de la regla fiscal y el momento económico que vive el país impiden al Gobierno destinar más recursos para tal fin. Hay que apuntar que, en este segundo semestre entrarán varios proyectos 4G en construcción lo que impulsará el segmento de obras civiles, lo cual será un factor estabilizador al jalonar la demanda desde la inversión.

Con la confianza de los consumidores baja, las expectativas de industriales y comerciantes en descenso, y menor área aprobada para la construcción (que venía sosteniendo el ritmo de crecimiento), es probable que pronto la tasa de desempleo frene su tendencia bajista e inicie a ascender conforme se destruyen o no se renuevan empleos en la industria, el comercio y la construcción. Lo más probable es que un cambio de tendencia en ese rubro se empiece a ver en enero del próximo año una vez acabe la temporada de compras de fin de año.

El propio equipo de gobierno ha detectado esos riesgos en la economía y corrigió sus expectativas de crecimiento del PIB para este año desde 2,5% al 2%, otros analistas privados estiman un crecimiento anual entre el 1% y 1,5%. Ya detectados los riesgos lo que sigue es llevar los esfuerzos hacia el impulso de la industria nacional, para que se aproveche la tasa de cambio que tiene al peso en $3.000 por dólar, los acuerdos comerciales que tenemos, en especial la Alianza del Pacífico donde podemos competir adecuadamente con manufacturas, y la productividad que agregaran los proyectos 4G que entren en operación desde el próximo año.

También se deben emprender otras acciones que impulsen la industria con medidas horizontales, por ejemplo, lograr la certificación de los laboratorios para garantizar el acceso de las exportaciones agropecuarias a mercados como Estados Unidos y la Unión Europea, buscar la manera a través de la regulación, o de instrumentos financieros, para que las decisiones de relajamiento de las tasas de interés lleguen más rápido tanto a las empresas, como a los hogares, así se favorece el ciclo consumo e inversión, a la par que se disminuyen los costos de capital de las empresas, valorizando los activos de capital, y desapalancando a los hogares, permitiendo que se liberen recursos para la inversión y el consumo.

En el más corto plazo es necesario dar un impulso a la industria, usando instrumentos de crédito, compras públicas, descuentos en las tasas de impuestos, y promoción de las exportaciones con metas concretas de volúmenes de ventas, ese es el camino para que la industria pueda tomar el relevo de los sectores que se han contraído, como el minero energético, o que empiezan a mostrar signos de agotamiento, como la construcción de viviendas y oficinas, de esa forma se pueden preservar los logros relacionados al empleo y alcanzar las metas de recaudo planteadas en la reforma tributaria.

Tomado de: Dinero

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