Miércoles, junio 28, 2017

El fracaso comercial colombiano

El fracaso comercial colombiano

A pesar de las millonarias correrías de la presidenta de Procolombia y las costosas oficinas en el exterior durante 2010 y 2016, las exportaciones no tradicionales cayeron USD 718 millones.
El objetivo más importante de Procolombia es el de impulsar las exportaciones no tradicionales de Colombia. También de promover el turismo y la inversión extranjera. Durante 2010 y 2016 su presidenta fue la actual ministra María Claudia Lacouture. Para cumplir el objetivo, la entonces presidenta de Procolombia realizó durante su mandato 361 viajes, de los cuales 108 fueron internacionales y en total costaron al país $ 10 026 millones de recursos públicos.

Entre estos viajes se cuenta, por ejemplo, uno que realizó la funcionaria el 14 de noviembre de 2015 a Manila a la reunión de la APEC –al que no pertenece Colombia-, después a Malasia –a donde exportamos USD 1,7 millones en bienes no tradicionales-, y a China –desde donde importamos USD 8631 millones frente a USD 10 millones de exportaciones no tradicionales (chatarra de aluminio, glicerol para hacer jabón y madera); solo ese paseo costó $ 66 millones. Y otro a la cumbre de Davos en Suiza el 19 de enero de 2015 que costó $ 44,7 millones; ¿alguien sabrá en el Foro Económico Mundial qué es Procolombia? ¿Tendrá alguna importancia para los negocios de Colombia que la presidenta de Procolombia llegue en limosina?

A pesar de semejantes correrías de la señora Lacouture y que las oficinas comerciales de Procolombia en el exterior costaron USD 109 millones entre 2010 y 2016, en ese mismo periodo las exportaciones no tradicionales cayeron USD 718 millones. Así fue la gestión de la actual ministra.

Lo cierto es que la política comercial de Colombia fracasó. Todos lo sabemos, menos la ministra, quien entre viaje y viaje le queda poco tiempo para consultar la crisis de la producción nacional, por cuenta de la cual hoy la proporción entre exportaciones mineras y no mineras hacia EE.UU. es de 61 % contra 39 %, peor que en 1991.

Al cumplirse 5 años de la implementación del TLC con EE.UU., la ministra Lacouture afirmó que los muchos beneficios de ese acuerdo están relacionados con “estabilidad, cobertura, volumen, diversificación, presencia, confianza e imagen”. Desde luego todo puede estar sujeto a interpretación, pero las estadísticas del DANE no la acompañan. Un estudio de Cedetrabajo compila los resultados verdaderos: se perdieron $ 22 billones en comercio, las exportaciones cayeron más de la mitad, el 96% de lo que se exporta son productos tradicionales –los mismos que se vendían antes del TLC-, 3,6% de los exportadores concentran el 61% de las exportaciones y se han perdido 150 000 empleos de sectores productivos en Colombia.

Al próximo gobierno –porque el actual nunca tuvo la voluntad política de hacerlo- le tocará evaluar el papel de Procolombia, que cuesta al erario $ 140 000 millones al año con resultados lamentables. Esto implicará un necesario cambio de la política comercial del país, que parta del estímulo a la agricultura y la industria para contar con bienes sofisticados y complejos que ofrecerle al mundo (ciertamente con más valor agregado que las uchuvas) y dejar de echar cuentos sobre los beneficios de los pésimos negocios de los TLC. Negocios que son la explicación de la crisis, que provoca un ambiente de inconformismo y explica las actuales movilizaciones sociales.

*Mario Alejandro Valencia, director de Cedetrabajo, miembro de Justicia Tributaria y profesor del CESA y la Universidad Central. Twitter: @mariovalencia01

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