Miércoles, agosto 23, 2017

Colombia y la cuestión del petróleo

Colombia y la cuestión del petróleo

Por: Camilo Díaz.

Para Colombia el petróleo es más que la autosuficiencia energética, durante los últimos quince años la estabilidad económica ha dependido de las exportaciones petroleras.

Durante la primera década de este siglo los precios de los commodities registraron un significativo avance gracias a la demanda por energía y metales provenientes del rápido crecimiento de las economías de China e India y al crecimiento estable, aunque moderado, de Europa y Estados Unidos entre 2005 y 2008 año en que inició la crisis financiera internacional. Ese ciclo de precios altos de las materias primas elevó la renta de los países productores y les llevó inversión extranjera que llegó principalmente a los sectores relacionados.

Esa bonaza de los precios tuvo al menos dos efectos en las economías productoras: primero, la apreciación de las monedas frente al dólar americano, y segundo, la ampliación del déficit en cuenta corriente. La apreciación de las monedas se produjo por el mejoramiento de los términos de intercambio, y el flujo de capitales de inversión. El déficit de cuenta corriente se creó por el aumento de las importaciones, una parte de bienes de capital y la otra de manufacturas; y por el gasto de los Gobiernos que ampliaron sus presupuestos públicos al mismo tiempo que crecían sus ingresos.

Cuando el ciclo de precios altos de los commodities empezó a agotarse en 2012 con la contracción de los precios de los metales, – hierro, cobre, plata, y oro – y luego con la desinflada de los precios del crudo en el segundo semestre de 2014, los estados que no ahorraron o lo hicieron muy poco, entre ellos Colombia, terminaron en dos posiciones.

La primera, con una mayor dependencia a las exportaciones de bienes básicos, puesto que en la mayoría de los casos la inversión se desplazó a la producción de commodities, mientras la industria local se debilitó como consecuencia de la apreciación de las monedas y menor competitividad de las exportaciones industriales.

La segunda, con déficit en cuenta corriente ahora que las exportaciones valían menos que las importaciones y con déficit fiscal porque los menores ingresos provenientes de las ventas de materias primas no alcanzaban para cubrir los abultados gastos consignados en los presupuestos basados en precios altos de las materias primas.

Lo anterior ha sido justamente la realidad de Colombia desde que los precios del crudo iniciaron su descenso, por eso para Colombia la cuestión del petróleo es mucho más que garantizar el suministro de una parte de su cesta energética. Para el país el petróleo representa el 52% de las exportaciones y, en ese sentido, responde por la mitad de la balanza comercial, convirtiéndolo en la principal fuente de divisas para la economía.

La industria del petróleo es además una de las mayores contribuyentes del impuesto a la renta y Ecopetrol le transfirió a la nación más de $40 billones en dividendos entre el 2010 y el 2015, de igual manera durante el periodo de bonanza el Estado recibió en promedio $23 billones anuales de ingresos combinados entre, dividendos, regalías e impuestos provenientes del sector.

Aunque Colombia sigue teniendo una fuerte dependencia de las exportaciones de crudo, lo cierto es que las reservas del país alcanzan para 5,5 años más, de ahí en adelante el país tendría que importar los cerca de 350.000 barriles diarios que consume, y reemplazar los más de US$ 15.000 millones que representan sus exportaciones. Ambas cosas son un reto colosal para la balanza comercial y especialmente para la cuenta corriente. Si el índice de reservas de crudo no crece, o la dependencia de las exportaciones no cambia, la economía pronto se verá en una situación difícil por el desfinanciamiento de la cuenta corriente que puede producir una caída de las exportaciones.

El tiempo para resolver la cuestión del petróleo se viene agotando, de los 5,5, años de reservas que existen hay que tener en cuenta que el desarrollo de un campo una vez descubierto tarda entre 2 y 4 años, de tal manera que la necesidad de nuevos descubrimientos importantes de petróleo son una necesidad inmediata.

Por último, el descubrimiento de gas anunciado por Ecopetrol y Anadarko el pasado miércoles es una muy buena noticia para el país y para Ecopetrol que podrá aumentar su ratio de reservas en barriles equivalentes de petróleo. Sin embargo, el hallazgo no resuelve las necesidades de encontrar crudo, puesto que las exportaciones de gas por precio, volumen, y mercado, no alcanzan a ser comparables con las de petróleo.

Tomado de: Dinero

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