Jueves, noviembre 23, 2017

El Fiscal en su laberinto

El Fiscal en su laberinto

Por: Andrés Felipe Pachón Torres / @AndresPachon85

La justicia históricamente ha sido representada como una mujer que sostiene una balanza que simboliza el equilibrio y la ponderación que la deben guiar. La venda en los ojos representa objetividad e imparcialidad, que implica no tener favoritismos, ni preferencias que conduzcan a decisiones arbitrarias y por ello injustas. Por eso, el mejor juez es un extraño.

Para garantizar la ecuanimidad en la justicia, y fruto de la experiencia, los países identificaron una serie de situaciones en las que la objetividad de un funcionario puede verse comprometida, dando origen a los conocidos impedimentos, que lejos de ser una sanción, constituyen una garantía de imparcialidad y de justicia. Es común ver que los funcionarios se declaren impedidos cuando concurre alguna situación que ponga en conflicto sus intereses personales con el interés general. Por ejemplo, el Ex-Fiscal Montealegre se declaró impedido en los procesos contra Saludcoop, pues había recibido miles de millones de pesos por sus asesorías a dicha empresa, lo que generaba serias dudas sobre su imparcialidad.

Por esa razón, que el caso Odebrecht, uno de los escándalos más graves de la larga y oscura historia de corrupción en Colombia, esté en manos de un Fiscal sobre el que pesan graves denuncias sobre impedimentos no revelados y conflictos de intereses, no es un tema menor, y demanda absoluta claridad. Las serias acusaciones presentadas por el Senador Robledo y Justicia Tributaria contra el Fiscal Néstor Humberto Martínez (http://bit.ly/2kqgZyG), una ante la Comisión de Acusaciones por sus actuaciones como Fiscal, y la otra, en la Procuraduría por sus actuaciones como Ministro de la Presidencia, han sido evadidas de manera calculada y sistemática. Y ni hablar de la Recusación presentada para que el Fiscal se aparte de tales indagaciones, la que ha sido castigada con el látigo de la indiferencia y el silencio.

Pero lo más grave del caso es que hoy existen pruebas irrefutables sobre las asesorías que prestó Néstor Humberto Martínez a la Ruta del Sol-Odebrecht (http://bit.ly/2ozzPkw), que no fue una, como le dijo el Fiscal al país, ni fueron dos, fueron 3, ¡Tres asesorías! Y una de ellas tenía por objeto, nada más y nada menos, que enseñarles el atajo “jurídico” para que la Ruta del Sol-Odebrecht obtuviera a dedo, sin licitación pública, ni proceso de selección objetiva, el corredor víal Ocaña-Gamarra, quizás el capítulo más repugnante de corrupción de este escándalo junto con los sobornos prepago hechos a las campañas de Santos-Vargas Lleras y Zuluaga-Holmes.

Que Martínez Neira haya asesorado a la Ruta del Sol-Odebrecht sobre el controvertido Otrosí Ocaña-Gamarra, cuyo costo alcanza los $1.2 Billones y por el que está preso Otto Bula, es absolutamente grave, pues el hoy Fiscal actuando como abogado privado, les indicó la ruta para saltarse la ley que prohíbe estas adiciones, y luego como Ministro le dio la bendición al camino creado por él, al aprobar el CONPES 3817 que le dio vía libre al Otrosí, situación que no solo es antiética y eventualmente puede configurar una falta disciplinaria grave, sino que además, podría constituir el delito de violación al régimen legal y constitucional de inhabilidades, con pena de cárcel de hasta 18 años e inhabilidad para ocupar cargos públicos por el mismo tiempo (Art. 408 Código Penal).

También resulta curioso que la Fiscalía abriera investigación contra las Ministras Parody y Álvarez por la aprobación del CONPES 3817 y por sus presuntos intereses indebidos en Ocaña-Gamarra, y nada hubiera pasado con los notorios intereses del Súper Ministro Martínez, quien también aprobó el CONPES que entregó a Odebrecht y al Grupo Aval la multimillonaria suma por una obra que nada tenía que ver con la Ruta del Sol. Entonces, ¿por qué no se está investigando al entonces Ministro Martínez si se trata de hechos casi idénticos?

Con esta situación pareciera que el Fiscal no sólo intenta salvar los negocios de su socio y amigo Luis Carlos Sarmiento, y de su importante cliente Odebrecht, sino que también intenta salvarse a sí mismo, de ahí su obstinación para continuar con el caso a pesar de la inmensidad de sus impedimentos, pues de no seguir al frente de la Fiscalía puede que las investigaciones terminen encontrando culpable al mismísimo diablo… y a su abogado.

@AndresPachon85

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