Sábado, octubre 21, 2017

El desastre de Cárdenas, repunta

El desastre de Cárdenas, repunta

Planes de impulso, como “Colombia repunta”, no tienen presupuesto adicional y solo cacarean más duro lo que ya se ha establecido, para engañar a algunos ingenuos.

El 15 de enero de 2016, con presidente del Banco Mundial y presidente Santos a bordo, el ministro Mauricio Cárdenas –sin sonrojarse– se atrevió a pronosticar que el sector industrial crecería 7,5 % en 2016 y sería el motor que jalonaría las exportaciones. Son este tipo de anuncios los que le merecen al ministro publirreportajes en revistas que lo proclaman como el mejor ministro de finanzas del planeta. La realidad, por supuesto, es muy diferente. El año pasado la industria creció 3,5 %, pero sin refinación de petróleo solo creció ¡0,5 %!, mientras las exportaciones manufactureras cayeron 10 %.

Durante 2017 ya se han conocido varias de las famosas profecías de Cárdenas, anunciando que la desaceleración económica llegó a su fin. Para animar la función, su equipo publicitario se inventó “Colombia Repunta”, la tercera versión del Plan de Impulso a la Productividad y el Empleo (PIPE), que lanzó Cárdenas en 2013 y en 2015 como PIPE 2, sin resultados positivos. La explicación es que estos planes de impulso no tienen presupuesto adicional y solo cacarean más duro lo que ya se ha establecido, para engañar a algunos ingenuos y de paso desviar la atención sobre la responsabilidad de Cárdenas en el leonino crédito de Banco Agrario a Navelena por $120.000 millones, y de las investigaciones por los sobrecostos en Reficar, que han quedado en el olvido.

Lo cierto es que la situación económica sigue siendo grave y lejos del optimismo gubernamental, las expectativas de crecimiento muestran ralentización, la inflación seguirá por encima del rango meta y la confianza de los consumidores está en el nivel más bajo desde 2001[1].

La reforma tributaria aprobada a media noche el 22 de diciembre de 2016,
se comerá el 89 % del aumento del salario mínimo

No podía ser de otra forma, pues esa era la idea cuando se subió la tasa de interés durante 12 meses consecutivos, con la venia de Cárdenas que ahora pide hacer lo contrario. Asimismo, un estudio reciente de Justicia Tributaria muestra que la reforma tributaria aprobada a media noche el 22 de diciembre de 2016, se comerá el 89 % del aumento del salario mínimo, de forma que el incremento real quedaría en $126 diarios. No debe sorprender entonces, aunque sí preocupar, que la cartera vencida de crédito de consumo haya crecido 25 % en 2016, un campanazo de alerta que recuerda a 1999.

Mientras la economía nacional siga manejada con la irresponsabilidad del gobierno actual, no habrá una recuperación del aparato productivo como jalonador del crecimiento económico. La continua propaganda desde los ministerios de Hacienda y Comercio tienen menos credibilidad que los augurios de Walter Mercado, pero no son inofensivos. Los platos rotos los pagan los empresarios y trabajadores, quienes deben aunar esfuerzos para exigir un cambio de modelo.

Twitter: @mariovalencia01

Tomado de: Las 2 Orillas

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