Sábado, octubre 21, 2017

La educación y su beneficio social: Mario Alejandro Valencia

La educación y su beneficio social: Mario Alejandro Valencia

Una educación en contexto, ligada con la realidad y la búsqueda de la solución de problemas como pobreza, inequidad, corrupción, debe ser el propósito para transformar nuestra sociedad.

Inicia un nuevo semestre universitario y vale la pena que quienes tenemos la oportunidad de ser profesores reflexionemos sobre la utilidad de la educación que estamos brindando. En las ciencias naturales: física, química, biología y matemáticas hay constantes debates sobre la conexión que debe existir entre la teoría y la práctica, y debe haberlos con mayor razón en ciencias como la psicología, antropología, sociología y economía, para resolver los principales problemas de la sociedad.

Un aspecto fundamental para lograr esta conexión es la de tener instituciones capaces de entenderlo y aplicarlo, con universidades que desempeñen un papel de “promover el enfrentamiento de ideas”, como lo afirma el profesor de Oxford Chris Patten. “La libertad de expresión resulta entonces fundamental, ya que permite a las universidades conservar un sentido de humanidad común y mantener la tolerancia mutua”, agrega, lo que conviene tener en cuenta a propósito de lamentables hechos recientes que involucran a una poderosa universidad de Bogotá.

La economía, como ciencia social, siempre estará sujeta a debates por su efectividad. Uno de tantos elementos de este debate está ligado a la formación del talento humano y la naturaleza del trabajo, pues “casi la mitad de las profesiones de hoy podrían estar automatizadas en 2025”, según Klaus Schwab, fundador del Foro Económico Mundial. Para Schwab, las universidades de hoy “están dominadas por estrategias para el aprendizaje que son fundamentalmente individualistas y competitivas por naturaleza”, que deben rediseñarse para centrarse en habilidades “necesarias para colaborar con los demás, la innovación y la solución de problemas”.

El tipo de enseñanza de la competencia salvaje, muy propia del modelo neoliberal que promueve un diseño incorrecto de la propiedad intelectual para que empresas maximicen el conocimiento colectivo pero minimicen su aporte al conjunto de la sociedad, como afirma Joseph Stiglitz, “impide el aprendizaje, y por lo tanto conducen, a la larga, hacia estándares de vida más bajos”.

La educación de ‘sálvese quien pueda’, desconoce que solo el 5 % del tiempo total de la existencia humana ha estado vinculada a la existencia de la propiedad privada y la prevalencia del individualismo, pero que el aspecto sobresaliente en la naturaleza humana, que permitió superar los obstáculos evolutivos, fue el alto sentido de colaboración en la caza, la recolección y la crianza.

Sobre la relación entre la educación universitaria y el crecimiento económico, Derek Bok, profesor de Harvard y quien fuera su presidente durante décadas, revela la importancia del pensamiento crítico y la capacidad para resolver problemas, preparando a los alumnos “para ser ciudadanos activos e informados”, por encima de “considerar la educación únicamente como un medio para obtener puestos de trabajo y dinero”.

Una educación en contexto, ligada con la realidad y la búsqueda de la solución de los problemas de la humanidad como la pobreza, la inequidad, la apatía cívica, la corrupción y la intolerancia, debe ser el propósito para transformar nuestra sociedad.

Twitter: @mariovalencia01

Tomado de: Las 2 Orillas 

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